Las decisiones caras se toman a ciegas más a menudo de lo que parece
Se renueva la cabina de almacenamiento porque el comercial avisa de que acaba el soporte. Se compra un cortafuegos más grande porque el que hay va justo. Se migra a nube porque es lo que se lleva. A veces se acierta. Otras se gasta un dinero importante en resolver un problema que no era el problema.
Una consultoría sirve para evitar eso: mirar lo que hay, medirlo, y poner encima de la mesa qué aguanta, qué no, qué riesgo tiene cada cosa y cuánto cuesta arreglarla. Después ya se decide. Pero se decide sabiendo.
Trabajamos en entornos donde una parada no es una molestia: despachos profesionales, agencias de propiedad industrial y pymes cuyo negocio se sostiene sobre su información. Somos partners certificados de Microsoft, Cisco, Dell, Oracle, NetApp, VMware, Huawei y NAKIVO, y eso es justo lo que nos permite comparar: conocemos por dentro las alternativas y no dependemos de colocar una marca concreta para justificar el informe.